Una vez que me presentaron Facebook, a ser sincero, no entendí una. Puros cuadros desordenados, un desorden caótico, y encima, un diseño que lo encontré muy Windows default. Los azules sobre fondos blancos, nunca me han convencido. Desordenado para new users. La primera impresión, un fiasco.
Después de vencidas estas barreras, me puse a usar Facebook, a ver de qué iba. Mmm… familiar, ¿donde he visto esto?. Demasiado parecido a MySpace, la misma idea, la tuerca girada hasta el mismo punto. Primero, debo rellenar un cuestionario digno de un banco solicitando una cuenta corriente, grupo sanguíneo, preferencias varias, donde estudie, enfermedades venéreas, y un largo etcétera; - uff!!, termine, ahora, ¿qué puedo hacer?- . Vamos a agregar amigos, agregue un par de personas. Nada del otro mundo. Agregue un par de aplicaciones, que en realidad no revestían ninguna utilidad, no por una trivia de 7 preguntas, voy a saber qué a que asesino, dictador, personaje de farándula u otro me parezco. Y si fuera así, me parece ridículo, no me importa parecerme a Fidel Castro.
El siguiente paso, fueron las trivias, agregue algunas sobre un par de series que me interesan, la verdad, al principio fue entretenido, la de Futurama, presenta un nivel respetable. Después de un par de días. Simplemente, termino por aburrirme. Al final, cero interacción en vivo con los amigos agregados, hasta el mismo fotolog, es más rápido. Si quiero conversar, tengo Messenger, si quiero dejarles un mensaje, para eso está el correo.
Todas las personas que tienen Facebook, y se han quedado, me dicen lo mismo, que puedo encontrar a personas que conocía, que puedo saber en qué están mis amigos, e interactuar por internet con ellos. A decir verdad, aun no me ha agregado nadie importante que yo sepa, si las personas salieron de mi vida, por algo será, no me importa encontrármelas o buscarlas en internet, tampoco me interesa abrazar, morder vampíricamente, enviar o que me envíen un ángel, una cerveza virtual (que no sabe a nada), tener una mascota virtual (para eso existe tamagotchi) o ganar puntos virtuales para competir con gente que no conozco, y probablemente no conoceré.
Al final, termine abandonando Facebook, no por aburrimiento, debo reconocer que las horas igual pasaban a un ritmo más rápido del normal, las trivias eran entretenidas. Termine abandonando, porque esa falsa interacción, termino por aburrirme, como dije, no me importa volver a encontrarme con esa gente que ya paso por mi vida, francamente, hay muchos a los que deseo no toparme por segunda vez, y si tuve amigos que valieron la pena, algún día los encontrare en la calle, y los saludare con un viejo apretón de manos real y en vivo. Nos tomaremos una cerveza real, helada y espumosa. Y conversaremos realmente, en tiempo real y en vivo, cosa que jamás en internet podrá ocurrir. Facebook, fuiste demasiado pretencioso.
Han comentado...